Ayer, en nuestro Campo Recreativo, se realizó un acto en conmemoración de las víctimas del bombardeo a Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955. La jornada incluyó el descubrimiento de un tótem conmemorativo y una charla a cargo del compañero Matías Layús, ex secretario general de La Bancaria Rosario, quien brindó una profunda e impactante exposición sobre uno de los episodios más trágicos de la historia argentina.
El monumento inaugurado es una réplica del tótem emplazado en Plaza de Mayo, en la Ciudad de Buenos Aires, lugar donde tuvo lugar el sangriento ataque contra la población civil que las Fuerzas Armadas tenían el deber de proteger.
Con el objetivo de derrocar al entonces presidente Juan Domingo Perón, una facción de la Armada y sectores de la Fuerza Aérea bombardearon la Casa Rosada, la Plaza de Mayo y sus alrededores, arrojando más de 13 toneladas de explosivos sobre el corazón político del país. El ataque dejó un saldo de más de 400 personas fallecidas y cerca de 800 heridas.
Entre las víctimas se encontraban trabajadores y trabajadoras, niñas y niños, estudiantes y ciudadanos que transitaban por la zona o desarrollaban sus actividades cotidianas. Se trató de un hecho de violencia política sin precedentes en la historia argentina, cuyas consecuencias aún interpelan a nuestra sociedad.
A más de siete décadas de aquellos acontecimientos, mantener viva la memoria de las víctimas y promover el conocimiento de lo ocurrido resulta fundamental. Pese a la magnitud de la tragedia, el bombardeo a Plaza de Mayo continúa siendo un episodio escasamente abordado en muchos ámbitos educativos y de debate público. Recordarlo no solo implica rendir homenaje a quienes perdieron la vida, sino también reafirmar el compromiso con la democracia, la paz y el rechazo a toda forma de violencia política.

